La poesía de Charles Parker
Al músico de jazz estadounidense Charles Parker (1920-1955) no lo aceptaron en el conservatorio, sin embargo no desistió en su idea de tocar, como nadie, el saxofón, y lo logró de manera autodidacta practicando 15 horas diarias y fijando su mirada en los grandes del momento: Lester Young y Buster Smith. Su estilo rompedor al igual que Louis Armstrong, lo convirtió en una leyenda del jazz porque impuso su marca no solo improvisando sino transformando melodías que lo llevaron prácticamente a crear nuevas composiciones.
Dicen que el saxofón de Parker sonaba a poesía, a desesperación y tristeza. El gran saxofonista y compositor de obras célebres dentro del jazz, vivió poco tiempo víctima de las secuelas del alcohol y la droga; falleció, irónicamente, tras un ataque de risa mientras veía un programa de televisión. Cuentan que el saxofón era como una extensión de su cuerpo y que lo ejecutaba de manera natural y apasionada.
Considerado uno de los mejores jazzistas, conoció el éxito gracias al ritmo frenético e improvisado que imponía a su música. Su vida y obra han inspirado varias películas entre las que destaca “Bird”, de Clint Eastwood realizada en 1988. Su existencia fue breve pero su estancia en el jazz será eterna.